Desde que Organización Mundial de la Salud declaró al Coronavirus como una pandemia, muchas empresas disminuyeron sus operaciones y muchos inversionistas no ven viable invertir en el mercado.
Según este artículo de la BBC, la rápida propagación del coronavirus, ahora convertido en pandemia, está provocando pánico en los mercados financieros, fuga de capitales, devaluación de las monedas frente al dólar y una creciente amenaza de recesión global. Todo esto dependerá de las acciones que decidan tomar los gobiernos para estimular a sus economías. En este escenario las empresas se están preparando para informar resultados en rojo, y si el crecimiento económico se estanca -con descenso en las inversiones y menos consumo en los hogares- los efectos económicos de la pandemia podrían generar un aumento en el desempleo y estancamiento en los salarios.
Según este artículo de CNN, las proyecciones varían, existe una especie de consenso entre los analistas financieros de que el panorama debería mejorar en la segunda mitad del año. Sin embargo, muchos advierten que el impacto económico no ha tocado fondo, en la medida que el virus sigue propagándose aceleradamente.
Por último, de acuerdo a este artículo del NY times establece que en el peor de los casos, el crecimiento económico mundial podría descender a la mitad de lo que se había proyectado (bajando incluso hasta 1,5%), según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). La Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) esta semana alertó que el costo de la crisis en el ingreso global podría llegar a US$2 billones, y que la duración y la profundidad de la crisis dependerán de tres cosas: cuán lejos y cuán rápido se propagará el virus, cuánto tiempo pasará antes de que se encuentre una vacuna y qué tan efectivos serán los gobiernos para mitigar el daño.
Nadie está completamente seguro de qué sucederá y hasta donde se expandirá la pandemia, pero las personas deben ser precavidas y los gobiernos deben tomar medidas que disminuyan el riesgo de contagio. Sin duda alguna la incertidumbre dominará por estas semanas, esperando que el virus se disminuya lo más rápido posible.